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Tratamiento de la periodontitis

Los estudios apoyan la eficacia del tratamiento activo combinado con un estricto programa de mantenimiento en pacientes con enfermedad periodontal. En un estudio de 2002, por ejemplo, las personas con enfermedad periodontal que no seguían buenos hábitos en el cuidado de sus encías después del tratamiento tenían hasta 5 veces más de riesgo de pérdida de dientes frente a las personas que sí seguían hábitos higiénicos diarios.

periodontitis
El tratamiento de la periodontitis siempre requiere intervención de un dentista o periodontista. Es importante acudir a ellos cuando note los primeros síntomas.

Numerosos profesionales del sector informan de tasas de éxito cercanas al 80% cuando se combinan tratamiento profesional con cuidados y buenos hábitos higiénicos posteriores. Además, se ha estudiado y llegado a la conclusión que el tratamiento periodontal puede ayudar a pacientes de diabetes de tipo 2. Ello ayuda a mejorar los niveles de azúcar en sangre, pero en cambio no se ha demostrado que el tratamiento de esta enfermedad mejore las personas con enfermedades del corazón. Eso sí, en fumadores, los resultados no son tan altos, por lo que podemos considerar que el fumar es un gran hándicap para la recuperación de la periodontitis.

Los objetivos del tratamiento de la periodontitis

Una vez que la enfermedad periodontal ha sido diagnosticada, los objetivos del tratamiento son:

  • Controlar y detener el progreso de la enfermedad
  • Si es posible, restaurar las estructuras de soporte, incluyendo hueso, tejido de encías y ligamentos

Fases del tratamiento de la periodontitis

Para lograr estos objetivos, hay diferentes formas:

  • Limpieza inicial, raspado y curetaje
  • Se utilizará cirugía para reducir las bolsas profundas que permanecen por debajo de la encía después de extensas sesiones de limpieza
  • En ciertos casos será necesaria la prescripción de dosis bajas de antibióticos orales o tópicos

Mantenimiento

Una vez completado el tratamiento activo y la boca se encuentra otra vez sana, el paciente tiene que realizarse limpiezas regulares cada 3 meses aproximadamente. Éstos los puede realizar el dentista, higienista dental o un periodoncista. Además, se tienen que seguir buenos hábitos diarios en casa.

En los casos en que el paciente tenga un prolapso de la válvula mitral o antecedentes de cardiopatía reumática, se requiere un tratamiento previo con un antibiótico apropiado antes de cualquier trabajo dental, incluyendo la limpieza. Esto es necesario para evitar la posibilidad de endocarditis bacteriana, que puede ser potencialmente mortal.

Limpieza profunda mediante raspado y alisado radicular

El pulido, escalamiento y curetaje se utilizan para tratar la enfermedad periodental. En general se llevan a cabo hasta cuatro visitas con intervalo de una semana. El dentista o higienista dental utilizará instrumentos de ultrasonidos y también manuales para eliminar la placa. En ocasiones los dentistas pueden aplicar óxido nitroso, lo que reduciría a una sola visita el tratamiento.

Los cálculos encima de las encías se ven de forma fácil. En cambio para los que están debajo de ella, el profesional dentista utilizará un instrumento para detectar.

En cuanto a la eliminación, el dentista podrá utilizar un instrumento ultrasónico para eliminar los restos más accesibles. Este instrumento genera una gama de frecuencias más altas que las audibles para el oído humano. Un chorro de agua se utiliza junto con los ultrasonidos para evitar el sobrecalentamiento y eliminar los residuos. Hay algunas peronas con baja tolerancia a la sonda ultrasónica pueden solicitar el uso de óxido nitroso.

Primero quitará la placa de las encías (escala) de arriba hacia abajo. Cuando la sonda toca un cálculo (como una roca), lo fractura. Es un método bastante eficiente. Una vez realizado este procedimiento, el dentista suavizará las asperezas del diente. Para ello alisará la superfície para ayudar a disminuir las bacterias que se acumulan allí. Recuerda que en superfícies lisas las bacterias tienen dificultades para propagarse y reproducirse. Este alisado se conoce con el nombre de alisado radicular y ayuda a que las encías se vuelvan a pegar.

El pulido es el procedimiento de acabado. Para ello el dentista utilizará una copa de goma con pasta abrasiva para eliminar la placa y las manchas de la corona del diente. El resultado será una superficie lisa.

Después del proceso de limpieza, el profesional dentista revisará las profundidades de las bolsas alrededor de los dientes. De esta medida depende de que el paciente deba recibir tratamientos adicionales: si el proceso de limpieza ha reducido la inflamación, tan sólo será necesaria la observación de la evolución de ésta. En cambio, si hay un absceso, puede ser requerida una cirugía

Por último, el higienista dental o médico deben ofrecer instrucciones detalladas al paciente sobre los hábitos higiénicos que éste tiene que llevar a cabo en casa para asegurar la eliminación de bacterias de forma diaria. Las instrucciones incluirán el uso correcto del cepillo de dientes, pasta y enjuagues recomendados, el uso correcto del hilo dental. Estos cuidados en casa pueden reducir la placa eficazmente por encima de las encías y hasta 2 milímetros por debajo de ellas.

Curetaje gingival

El curetaje gingival elimina el revestimiento de tejido blando de las bolsas periodontales con el fin de eliminar por completo las bacterias y el tejido enfermo. Se puede utilizar junto con el raspado y alisado radicular para lograr una limpieza más profunda y más completa. La evidencia indica, sin embargo, que no contribuye beneficios adicionales más allá de escalamiento simple y cepillado.

Cirugía de colgajo

La cirugía permite la limpieza profunda de la superficie de la raíz, la eliminación de tejido enfermo y el reposicionamiento y la formación de los huesos, las encías y los tejidos que sostienen los dientes. Los procedimientos quirúrgicos varían dependiendo del diagnóstico y necesidades del paciente individual. El procedimiento básico es conocido como curetaje abierto y consiste en:

  • Las superficies de las raíces enfermas se limpian y se raspan para eliminar los depósitos.
  • El tejido de las encías se sustituye en posiciones para minimizar la profundidad de la bolsa.

El periodoncista también puede contornear el hueso restante y el intento de regenerar el hueso perdido y fijación gingival a través de los injertos óseos y la regeneración de tejido guiada o el uso de derivados de proteínas de la matriz del esmalte.

Existe cierto debate sobre si este procedimiento es más eficaz para prevenir la progresión de la enfermedad que las terapias no quirúrgicas, como la doxiciclina en dosis bajas, los antibióticos a corto plazo o geles antibióticos. Algunos estudios han informado de que aunque el tratamiento quirúrgico reduce la profundidad de bolsa más de las terapias no quirúrgicas para al menos un año después del procedimiento, los beneficios de la cirugía no persisten más allá de 5 años, excepto en las bolsas muy profundas.

Después de la cirugía puede aparecer dolor y malestar. Este malestar posterior generalmente se maneja facilmente con medicamentos de venta libre como el Ibuprofeno. En cambio si las molestias son más severas, se pueden recetar analgésicos más fuertes. Algunos pacientes pueden experimentar sensibilidad a bajas o altas temperaturas con las raíces expuestas. Estos problemas pueden mejorar con tratamientos tópicos de fluoruro o en casos más graves, con la restauración dental.

Técnicas para la restauración de tejido de encías y hueso

Regeneración tisular guiada

Se trata de una técnica más avanzada que se utiliza para estimular el crecimiento óseo y del tejido de la encía. En primer lugar, se limpian meticulosamente las superficies de la raíz y del hueso enfermo. Es muy importante que no queden bacterias residuales ya que mayor será la probabilidad de que el tratamiento no devuelva los resultados esperados. Luego, se cose una pieza de tela alrededor del diente para cubrir el cráter en el hueso que queda después de la limpieza. La piel se cose a continuación, sobre la tela. La tela colocada impide que el tejido de la encía crezca hacia abajo del defecto óseo y permite que el hueso y la raíz se regeneren.

Después de alrededor de 5 semanas, el tejido no absorbible se debe retirar usando un procedimiento quirúrgico menor, pudiendo dejar la membrana absorbible. En general, hay poca diferencia en los resultados entre los procedimientos absorbibles y los no absorbibles. La tela absorbible puede no ser tan eficaz como los injertos de tejido de encías estándar si ésta es delgada, aunque los materiales más modernos pueden producir mejores resultados.

El injerto óseo

En algunos casos de pérdida ósea grave, el cirujano puede intentar estimular el nuevo crecimiento y la restauración del tejido óseo que se ha perdido durante el progreso de la enfermedad. Esto implica el injerto óseo donde el cirujano coloca material de injerto óseo en el defecto. El material puede ser o bien hueso del mismo paciente o de una sustancia llamada aloinjertos óseosliofilizados descalcificadas (DFDBA) que se obtienen de un donante. Con este material se estimula el crecimiento de hueso en la zona.

Tratamientos para injerto de encías

Las técnicas de injerto de las encías también pueden ser muy útiles para mejorar el aspecto de la encía, así como la adición de soporte a los dientes. Durante este procedimiento, el periodoncista toma tejido de la encía, del paladar o de otra fuente de donantes para cubrir la raíz expuesta con el fin de igualar la línea de las encías y reducir la sensibilidad. Otros procedimientos están disponibles para mejorar la apariencia de las encías y los dientes. La línea de las encías puede ser esculpido para mejorar las encías desiguales o en exceso y para cubrir raíces expuestas como las encías se retraen.

Implantes

Los periodoncistas informan de se está alcanzando un gran éxito con los implantes dentales en pacientes que han perdido dientes debido a la enfermedad periodontal. El costo promedio de un sólo implante es alta y requiere alrededor de 6 meses para la finalización.